lunes, 22 de diciembre de 2008

El año no pasó rápido, la vida no pasa rápido. Hay que disfrutar



Foto: "copete" del título. No tiene por qué estar la botella.


Cuando era chico fui a una clase de guitarra, la única, porque el profesor era demasiado bohemio, a tal punto de que comía en clase, se iba, no volvía, iba a la casa y no estaba; en resumen, una clase. Poco no quiere decir al santo botón, o al pedo hablando mal y pronto, porque una sola frase me sirvió para la vida... Mentira, para escribir el último post del 2008.

Al final de la clase empecé a tocar canciones que me había enseñado mi hermano y entró el "profesor" con un refuerzo de jamón y queso y me dijo a la pasada y sin mirarme: "Ya la sabés, para qué la tocás, seguí tratando con las que no sabés".

No hablemos del año que pasó, no nos lamentemos con los fracasos o los proyectos que no sucedieron. Hay que mirar para adelante, para el futuro cercano, empezar el 2009 a ful monty (para que sepan que no estoy llorando con una copa de vino), con humor. Tratar de superarnos en todo lo que hagamos. Creo que ésta es la única forma de llegar lejos, por más talento que tengamos.

Abrazo grande, feliz Navidad y ojo con las bombas el 31.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Lo peor es hablar sin saber... Eso se llama ignorancia

Siempre supe que estaba en lo cierto, pero hubo gente que me discutió (a mí y a mis soldados aliados: el cabo polonio Andrés Roizen y el cabo cañaberal Gustavo Gallino).
Para esa gente va este pequeño resumen. Muchas gracias. Viva el general Perón.


El Café con leche es básicamente una taza de leche con una pequeña cantidad de café. Si bien no existe una proporción exacta, la relación Leche:Café es usualmente 5:1 (obteniendo un leve color marrón) o 4:1 (obteniendo una café con leche más oscuro y fuerte). Por supuesto que puede hacerse 2:1, pero en ese caso se estaría obteniendo algo más parecido a un cortado (gran proporción de café con una pequeña proporción de leche).
Un cortado o cortadito no es más que un café expreso(es la extracción entre 30 y 45 mililitros de café a partir de, aproximadamente, 7 gramos de café molido en un tiempo entre 20 y 25 segundos) con una pequeña cantidad de leche caliente para reducir la acidéz. Es popular en España y Portugal, así como en Amércia Latina. (www.wikipedia.org)

Las maneras de preparar el café en casa, para uso familiar, ha superado durante siglos toda imaginación. Pero los más usados y prácticos son el sistema de filtro de papel o lienzo, donde se deposita las dosis de café según la cantidad a preparar, y se le vierte agua al punto de hervir. El café se deposita en un recipiente que hace de cafetera, listo y fragante para ser tomado enseguida.

Ahhhh... Soy demasiado bueno, lo sientes nena oh sí (estoy bailando y meneando). No creído, seguro.

P.D.: "Nescafé Bracafé es un referente en materia de café soluble (instantáneo)" (www.nestle.com.uy). Esto es una vergüenza señores, el verdadero café es el águila en granos que se hace en la cafetera, que por la mañana desprende un aroma delicioso por toda la casa, no esta charrería de café instantáneo que seguramente debe de tener varios productos químicos.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Derechito por el Golf...

La preparación fue dura, sobre todo por las caminatas largas a las 8: 30 am. Me dijeron que más vale prevenir que curar, más vale la segura, por lo que con mate y termo me mandaba por el Golf derecho por bv. Artigas hasta llegar a lo de Román (no Riquelme, que habla en 3era persona y dice: "Riquelme está contento, si Boca gana no importa que a Riquelme le peguen". Tampoco hablo de Román Abramóvich, lo conozco también pero no viene al caso).
Se conversó pero se estudió. Se repitieron definiciones durante toda la semana... Y dio sus frutos.






Un cogote bárbaro fue el que se metió. Venía complicada, ya estabámos jugando con las yeguas cansadas. Chukker suplementario, toda la presión encima. Pero como dice el dicho: "en la cancha se ven los pingos". No se recursa nada, y ahora se sigue que falta poquito.


P.D.: Magui feliz cumple atrasado y felicitaciones por las exoneraciones.

jueves, 6 de noviembre de 2008

El aroma a mar

A dos semanas de terminar las clases, más los siete exámenes hasta el 23 de diciembre, me pasó algo jodido. Pero antes aprovecho este país de libre expresión y este medio de comunicación escasamente masivo para quejarme con los correspondientes jefes, dueños, decanos, decanas, profesores y por qué no, cuida coches y la señora que atienda la cantina que en mi opinión bebe, de la Universidad de Montevideo.
Yo tengo Navidad, o sea, es decir, voy a salir del último examen y voy a llegar a mi ciudad para el brindis... Qué barbaro, pero bueno, así es la vida. Hay dos cosas sagradas en mi vida: Navidad y "Qué dice la gente", por favor, no me priven de eso.
Para los que se colgaron con Humberto de Vargas, lo importante era lo jodido que me pasó. Estaba en la computadora, 12:30 del mediodía, ventana abierta, buena música, muñeco mateico, y apareció María la señora que trabaja en mi apartamento. Me dijo que si no le importaba que venga a esa hora (en realidad siempre llega a las 14:00), yo le dije que claro que no, y ella me explicó que le quedaba mejor más temprano porque casi todos los apartamentos que limpiaba en el edificio ya estaban sin gente porque a esta altura del año estaban en Punta del Este.


Me liquidó, mentalmente me liquidó. Me cortaron las gambas. Fue como tener que llegar a mi casa de Mercedes, después de casi 350 días, 10 horas antes de Navidad.

miércoles, 8 de octubre de 2008

De alguna manera fui vituperado por la lluvia

Vos podrás creer que me vio venir, yo vi que me vio venir, se dio vuelta y se hizo la que no me vio y yo me di cuenta de que era un boludo y que me tenía que ir a domir para ir a la mansa al otro día. Ya era tarde y era la última chance que tenía de bailotear un rato con un chica simpática. Resulta que este párrafo se hizo largo, pero no importa.
Hace unos años bailé con una señorita en Área, en Punta del Este, cuando estaba en la 29 o por ahí. Era chico, y había una morochita que miraba y miraba, le dijo a mi amigo, mira de nuevo y la saco a bailar. Miró y me ca... asusté.
-Ta cuando venga un buen tema para bailar voy-. No se llama amor de Turf, y me mandé. Además de que no sabía ni sé bailar, había una gran posibilidad de que me echen y sin duda que quedaba mal parado porque ella estaba en la mitad de la pista (creo que con un metro había medido para quedar bien en el medio).

Me paré atrás de ella, la amiga se tentó y me dispuse a tocarle el hombro con el índice. Se dio vuelta casi en cámara lenta, estaba transpirada, bastante, y me dijo "bueno". La amiga picó por la punta como Bolt, y me empecé a mover y a menear con el tema de Turf que para bailarlo se prestaba. Bailamos, me creía Travolta y seguramente quedé como un pelotudo, pero los pavotes que estaban alrededor querían bailar con la morochita transpirada y eu les ganó de mano. Terminó. Quiso que la acompañe a buscar a la amiga y después a la puerta que la estaban por venir a buscar. Claro, en esa época no había celular ni aifon, así que casi a la carrera y a los gritos quedamos en encotrarnos al otro día en los dedos a las 19:00 hs.
Al otro día llovió. Nunca más la vi. Era argentina.





P.D.: capaz era millonaria.
P.S.: soy un boludo, podría haberla perseguido hasta la barra y después volver a pie hasta la 13 de la mansa y mis padres me hubieran echado a patadas en el o... Y hoy estaría levantando bolsas y fardos.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Convención de Batmanes del Mercosur

Para los que no lo han visto, Casero, Capusotto (el uruguayo) y Alberti (el brasilero) en Chachacha.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Fructífero viaje a mi ciudad

Me dirigía hacia la terminal de ómnibus en taxi, revisé la billetera y me cercioré de que llevaba $70. Se lo comenté al taxista y me dijo que me daba bien. Cuando llegamos me faltaban unos pesos y el señor dijo que no pasaba nada.
En el ómnibus un señor mayor borracho arrojó, lanzó o como le digo yo, vomitó. Sí. Paramos, el guarda limpió todo y seguimos camino a mi gargoleante ciudad. Me quedé sin batería en el mp3. El tipo que iba adelante de mí empezó a roncar, pero no era un ronquido leve, no no, o sea, parecía joda, el tipo tenía un parlante. Cuando vi que no iba a parar y me quedaban dos horas tuve que hacer algo. Primero "shhhhhhhhh" bien fuerte... No me dio bola, después grité- !No roncás nadaaaa!- y ahí se despertó y miró para el costado. Por si no aclaré eran las 4:30 de la matina. La gente me miraba con cara de miedo. No me importó.
De regreso a Montevideo me subí a otro carcomido transporte repleto de señoras mayores que conversaban como si nunca se hubieran visto y era obvio que se conocen desde los dos años. A la hora una chica empezó a tener como una especie de convulsiones, tomó una pastilla y se relajó, pero a la media hora parecía que estaba borracha y se sentía mareada, por lo que también tuvimos que parar en una ciudad y la atendió una ambulancia (o sea, el doctor que iba en ella). Las señoras mayores, una de ellas ex profesora mía de historia en el colegio (me habló de Chávez, de los uruguayos que residen en España, de Bush, de Obama, de un señor que le iba a vender huevos, etc), comentaban- Dicen que la muchacha esta se droga- y todas se manijeaban. Llegamos a Plaza Cuba y al guarda se le escapó un perro que iba en la bodega, la dueña estaba como loca.
La situación económica mundial, el ciclo económico, los asentamientos de Mercedes, los planes con su esposo, la crisis en EEUU (mi ex profesora). Llegué a Montevideo, fui a subirme a un taxi, había una cola de quince o veinte, me subí y ¿quién estaba? Sí señorita, el tachero que me había llevado a la ida y me había perdonado $10. Me costó 60, le di 100 y le dije: "está bien así maestro".